miércoles, 14 de abril de 2021

DETECTA HTA Y EDEMA

DETECTA HTA Y EDEMA

Detección de Hipertensión arterial en etapa de puerperio:

La hipertensión postparto corresponde a la presencia de cifras tensionales sistólicas superiores a 140 mmHg o diastólicas mayores a 90 mmHg, las cuales aparecen o se sostienen en el puerperio, hasta las 12 semanas posteriores al parto.

¿Con qué fin se realiza la detección?

Es una enfermedad muy recurrente en el embarazo, la hipertensión ocurre aproximadamente de 6 a 10% de los embarazos. La mayoría de los trastornos hipertensivos del embarazo se resuelven después del parto, sin embargo, la historia natural de la hipertensión en el puerperio y el tiempo de normalización de la presión no son conocidos, por lo que se recomienda vigilancia de la presión arterial en este periodo, su aparición es más frecuente entre los 3 a 6 días del puerperio. 


Diagnóstico:

A toda paciente con hipertensión postparto se le debe descartar preeclampsia o un síndrome de HELLP asociado (síndrome de hemólisis).

La evaluación de la proteinuria es obligatoria de forma inmediata, aunque algunos autores no la recomiendan en los dos primeros días postparto, debido a la presencia de los loquios (secreción vaginal normal en el puerperio). Otras ayudas diagnósticas son las transaminasas, bilirrubinas séricas, creatinina sérica, cuadro hemático, niveles séricos de lactato deshidrogenasa y electrolitos séricos.

Evaluación de la proteinuria:

 Es un examen que mide la presencia de proteínas, como albúmina, en una muestra de orina. La albúmina y proteína también se pueden medir mediante un examen de sangre. El estándar de referencia para proteinuria es la recolección de orina en 24 horas, la cual, con valores iguales o mayores a 300 mg/día establece el diagnóstico de preeclampsia (2,21), con una sensibilidad aproximada de 85% y una especificidad cercana al 90% 



Prueba transaminasa:

Preeclampsia: Las enfermedades hipertensivas del embarazo en especial la preeclampsia es una de las principales causas de morbilidad y de las más importantes de mortalidad materna y perinatal. Se calcula que mueren anualmente en el mundo 50,000 mujeres por preeclampsia.

La preeclampsia suele comenzar después de las veinte semanas de embarazo en una mujer con presión arterial normal. Puede ocasionar complicaciones serias, incluso mortales, para la madre y el bebé. Se trata de una complicación del embarazo potencialmente severa caracterizada por una presión arterial elevada. Suele desaparecer después del parto. Es también conocida como toxemia del embarazo.

Es posible que no se presenten síntomas. Los principales son la hipertensión y la presencia de proteínas en la orina. También puede haber hinchazón en las piernas y retención de líquidos, aunque puede resultar difícil distinguir estos síntomas de los de un embarazo normal.

Usualmente, la preeclampsia se puede controlar con medicamentos orales o intravenosos hasta que el bebé madura lo suficiente como para nacer. A menudo, implica ponderar los riesgos de un nacimiento prematuro y los riesgos de continuar con los síntomas de la preeclampsia.



Detección de edema:

¿Qué es? Presencia de un exceso de líquido en algún órgano o tejido del cuerpo que, en ocasiones, puede ofrecer el aspecto de una hinchazón blanda.

¿Por qué se produce? Toda esta retención tan temprana de líquidos se produce para hacer posible uno de los principales cambios del cuerpo de la mujer en el embarazo como es que el volumen de sangre de la madre, que debe aumentar un 30-45% desde la semana 8-12. Este aumento de sangre es necesario por las necesidades de la placenta y el útero, que van creciendo a lo largo del embarazo y necesitando mayor aporte de nutrientes. Así que el mayor aumento se va a producir a partir de la semana 34-36 de embarazo.

El aumento del volumen sanguíneo, del tamaño del útero y la compresión que hace sobre los vasos sanguíneos al final del embarazo, hace que se dificulte el retorno venoso desde las piernas hacia el corazón, que se enlentece considerablemente. Así, la sangre queda más tiempo retenida en las piernas, que favorece que el líquido de la sangre salga de las venas hacia los tejidos de alrededor, provocando la hinchazón o edemas en las piernas. Habitualmente, esta sensación de hinchazón y pesadez suele aumentar al final del día.


Causas principales:

-Los cambios hormonales que se ocasionan en el posparto.

-La poca actividad que realiza la embarazada las últimas semanas.

-El aumento de peso durante el embarazo, ya que éste hace que la sangre circule de forma más lenta y se retenga más líquidos en las piernas, tobillos y pies.

-La alimentación juega un papel importantísimo en este caso. Algunos alimentos favorecen la retención de líquidos, mientras que otros son excelentes aliados para luchar contra la hinchazón.

Recomendaciones:

1. Aumenta el consumo de agua, caldos naturales, infusiones... Las mejores infusiones para luchar contra el edema son el boldo, el té verde y la infusión de jengibre. También puedes añadir al agua rodajas de limón, naranja o rodajas de pepino.

2. Prueba el agua de fruta en compota, pero sin azúcar añadido y gelatinas, que aportan mucha hidratación, pero sin aportar demasiado azúcar.

3. Consumo adecuado de frutas y verduras, fuente de fibra y excelentes aliados contra la retención de líquidos.

4. Alimentos ricos en potasio, como la patata o la batata, el boniato, la yuca, el kiwi, la uva, la ciruela, el níspero, las legumbres, los frutos secos y el plátano. ¿Por qué? Porque regulan el sodio en el organismo y permiten una menor retención de líquidos.  

5. Vigila el consumo de sal. Un consumo excesivo de sal hace que los niveles de sodio en el cuerpo se disparen y aumente la retención de líquidos. Para controlarlo, es mejor que cocines lo alimentos sin sal y luego añadas un poco una vez que el alimento ya esté cocinado en el plato. La sal además debe seguir siendo yodada.

6. Evita los productos procesados, como los embutidos, las galletas y las salsas. La mayoría de estos productos incluyen un alto contenido en sal y azúcares, algo que no te beneficia nada a la hora de luchar contra la retención de líquidos.

7.Colocar los pies en alto.

8.Utilizar medias de comprensión.

9.Hacerte masajes drenantes con ayuda de la ducha para ayudar a mejorar la circulación.

Los edemas deben empezar a preocuparnos cuando:

Notamos que no disminuyen por la noche y empezamos a notar que también se hinchan las manos y sobre todo, la cara.

Si tienes edemas y tus cifras de tensión arterial empiezan a subir es muy importante consultar con tu obstetra.

Si, a pesar de beber bastante cantidad de agua, notas que disminuye la cantidad de orina que eliminas al día.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario

  Pu e r p e r i o En la fisiología humana, el puerperio es el período que inmediatamente sigue al parto y que se extiende normalmente 6 a...